Padres y maestros

Por Teresa Guevara de López*

Es bueno celebrar a padres y maestros en el mismo mes, porque si la misión del padre que engendró, es enseñar con el ejemplo, el maestro, en el aula, transmite conocimiento y se convierte en padre para sus alumnos. ¿Pero, por qué el Día de la Madre se celebra con tanto entusiasmo, mientras que el Día del Padre, depende más de la publicidad para comprar regalos?

Y es que lamentablemente en nuestra sociedad, tan falta de cultura y valores, todos los niños tienen madre, mujer heroica, que a pesar de su pobreza, saca adelante a sus hijos. Pero, quién sabe qué se hizo el padre que los engendró, cumpliendo únicamente con una función biológica, sin asumir la sublime responsabilidad que acarrea esa nueva vida que late en el vientre de esa mujer, con la que tuvo un momento de placer.

Muchos, por machismo, se enorgullecen de la cantidad de hijos que han dejado por allí, sin considerar que estas criaturas tienen derecho a esperar la protección, el amor y el estímulo, que sólo puede dar la figura paterna. Los hijos que crecen con esas carencias, incuban un sentimiento de rencor hacia el padre desconocido, o hacia el padre presente, borracho y violento, y repiten su historia vengándose en las mujeres que frecuentan. Son perfecto caldo de cultivo para engrosar las pandillas, donde se sienten acogidos, y a través de la crueldad y del crimen, recuperan una falsa autoestima.

Padre y madre son las figuras que Dios puso en la tierra para compartir con Él la obra de la creación. Para que juntos, constituyendo mediante el matrimonio una sola carne, recibieran los hijos como una prueba de la confianza de Dios, para que en el ambiente de la familia, crecieran y fortalecieran sus mejores cualidades, para poder luego volar con alas propias, y convertirse en ciudadanos responsables.

Aquí cobra relieve y altura la figura del maestro: la persona que siguiendo la más excelsa vocación de servicio, puede formar almas, enriqueciendo sus mentes y sus corazones con el saber, transmitiendo, de la manera más sencilla, lo que a él le tomó mucho tiempo y esfuerzo comprender. Labor constante y paciente, de todos los días, con amaneceres que llevarán a sus alumnos a descubrir mundos fantásticos y maravillosos. En que la diaria convivencia le permitirá conocer a los niños que tiene a su cargo, y a casi adivinar sus estados de ánimo a través de sus reacciones, de sus sonrisas y del pasito cansado con que ingresan al aula, y llegar a quererlos como un verdadero padre.

Resulta, pues, repulsiva la figura del maestro abusador y pervertido, que aprovechándose del cargo que ocupa y de la autoridad moral de que está investido, traiciona su labor docente, que es un verdadero apostolado, y se convierte en una fiera, que acecha a las criaturas que le han sido confiadas. Estos monstruos de maldad que mancillan la santidad de su cátedra, merecen la dura sentencia de Cristo: “Quien escandalice a estos pequeños, se ate una piedra al cuello y se tire al fondo del mar”.

Hoy, la celebración de los maestros está ensombrecida por la actitud negativa del MINED, de no reconocer los compromisos adquiridos en cuanto a mejoras salariales, a pesar de que el titular, es un profesor que debería identificarse con sus pares. Los maestros tienen el apoyo de la población, siempre que recuerden la seria obligación que tienen de mejorar constantemente su formación académica, ya que el futuro del país reside en la mejora de la calidad educativa.

* Columnista de El Diario de Hoy.

acontecer educativo garcía flamenco

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s