Teorías y aporías de las piñatas educativas.

La apuesta es doble: económica y educativa; no obstante, a la fecha no hay tan solo un estudio serio que pueda demostrar que estas políticas son costo-eficientes, ni que hayan logrado una tasa de retorno moderada.

A pesar de ello, la estrategia se comenzó a expandir en todos los estados de México, a través de entrega de “vales” para uniformes, ya que política y electoralmente es rentable y da buena imagen… Aquí en El Salvador también comenzamos a entregar uniformes, útiles y zapatos, sobre el supuesto de mejorar la retención escolar en el marco del plan anticrisis; curiosamente, tras dos años de repartir uniformes observamos en la matrícula 2011 que perdimos 139,00 estudiantes. Y nadie se pregunta por qué seguir invirtiendo cerca de $80 millones al año en el programa de uniformes, zapatos y útiles si no es eficiente.

Lo anterior es muy relativo: el programa no es eficiente desde la perspectiva educativa, pero sí es muy rentable desde la óptica política. En efecto, regalar o repartir lo que sea es bien visto, sobre todo en las capas sociales con mayor vulnerabilidad y necesidad. Esta es la principal razón por la que nuestro presidente sale bien evaluado en las encuestas, o también los ministros de Educación, aunque no atiendan al sector educativo y estén resolviendo problemas políticos fuera del ministerio.

Es tan sensible, político y polémico este tópico del reparto de uniformes, que cuando en México se tomó la decisión de cambiar el sistema de entrega, sustituyendo los productos por vales o tarjetas, comenzó una avalancha de acusaciones entre dirigentes políticos y sindicales (La Jornada). Como sea, hoy ya es casi una obligación política en México: si sos gobernador, tenés que entregar uniformes. Útiles y zapatos son el primer eslabón de cualquier plataforma política.

La discusión técnica –¡que los políticos nunca hacen!– sobre la viabilidad, factibilidad, tasa de retorno o costo beneficio de una política parte de preguntarse cómo invertir mejor en la gente. No se trata de quitar o poner tal o cual programa, nos referimos a analizar científicamente si con determinado programa y con los recursos disponibles, vamos a lograr los efectos deseados en el futuro.

Digamos que una laptop tipo OLPC tiene un costo de $100 y un paquete escolar tiene un costo de $10; la laptop podrá tener un uso eficaz de aproximadamente tres años; y el uniforme, de un año. Supuestamente, la laptop aporta destrezas para la sociedad de la información y el uniforme genera retención escolar. Si uno le pregunta a un técnico qué medida aplicaría, este posiblemente optaría por la laptop; si uno le consulta a un político, seguramente optaría por el paquete escolar. Si tengo $1 millón disponibles, el técnico podrá repartir 10,000 laptop, el político podrá repartir 100,000 paquetes escolares; la lógica es simple.

En Costa Rica, por ejemplo, lo único que se “reparte” es una jornada de buena calidad educativa en el aula; la escuela y los docentes son para eso; aquí estamos dedicando un alto porcentaje del tiempo educativo a tramitología ineficaz de repartir cosas; al menos copiemos a México los vales y ya será ganancia.

El futuro no importa, la niñez –y en ella la educación– sigue siendo un sensible factor instrumental político. Ni los arrebatos absurdos del presidente Funes, ni las ocurrencias sin sentido del candidato Quijano, dan sentido o esperanza para mejorar nuestro sistema educativo. Seguiremos bajando en el índice de competitividad.

acontecer educativo garcía flamenco

Anuncios

¿Cuáles fiestas patrias?

Luis Gómez Zárate

Esta lucha por la libertad, que aún perdura, se inició el 5 de noviembre de 1811, fecha en que José Matías Delgado repicó las campanas de la Iglesia de La Merced para llamar a los valientes salvadoreños a rebelarse contra el dominio español.

También José Matías Delgado presidió el Congreso Nacional Constituyente que el 1.º de julio de 1823 proclamó que las provincias de Centroamérica eran libres.

Pero hoy, ¿con qué patriotismo y fervor cívico celebraremos este 15 de septiembre?, y ¿cómo recordar aquella gesta independentista?, cuando estamos atados por cadenas que nos esclavizan y que nosotros mismos hemos permitido que se nos coloquen, por nuestra indiferencia, apatía, conformismo, ante los abusos de la actual administración, formada por “don Funes” y los comandantes secuestradores de empresarios, que obtuvieron $210 millones por rescates.

Cómo vamos a recordar esa lucha de los próceres, si permitimos que se violente nuestra Constitución, pisoteando además la soberanía; el ejemplo más claro es la confesión de “don Funes”, ante los medios de comunicación, manifestando aceptar la jurisdicción de la Corte Sandinista, ante el desacato público de las sentencias de la Sala de lo Constitucional.

Además pregunto: ¿con qué prestancia y gallardía los militares rendirán honores a la Patria?, cuando están permitiendo esas graves violaciones constitucionales y que se pisotee la soberanía nacional, faltando expresamente al artículo 212 constitucional y al juramento que rindieron a la Patria.

Las violaciones constitucionales de parte de la actual administración son innumerables, y similares a las que realizaban en 1811 los intendentes y corregidores a la Constitución Española y a las Cajas de Caudales, cuyos fondos los despilfarraron en bagatelas, licor, cortesanas y llenarse los bolsillos.

A la actual administración jamás le ha interesado cumplir la Constitución, y siempre ha burlado los artículos 226-227, de presentar un presupuesto equilibrado. El Presupuesto de 2012, en 6 meses, ya lo agotaron, no obstante que el “iluminado impositivo” señaló un incremento en la recaudación fiscal, de $120 millones.

Hoy el pisto del pueblo se lo acabaron, y han tenido que reorientar un crédito de $100 millones del BID para devolver la renta, pero le asignaron a la presidencia $40 millones. ¡Qué alegría! Más cinta azul (chin chin) y comida de scargots, que como no saben cómo comerlos, “se vuelan hasta los carapachos”; mientras como pueblo aguantamos hambre y la seguiremos aguantando, hasta cancelar los préstamos, que estos irresponsables han hecho a nombre de El Salvador.

Por eso, hago un nuevo llamado a los diputados patriotas y no comprometidos, a no aprobar en lo que falta de 2012 ningún préstamo, y mucho menos autorizar la emisión de eurobonos que servirán para pagar las Letes y esconder así los despilfarros. Si lo hacen engrosarán la lista de traidores a la Patria.

Hoy nuestra situación es similar a la de 1811, con una administración inútil para resolver las necesidades populares, y con un despilfarro descarado.

La empresa investigadora de inversiones Great American establece que “procónsules guanacos” han enviado fondos a paraísos fiscales como Singapur, Islas Cook, Samoa, con escalas en el Caribe y Río, mientras en El Salvador agonizamos.

El artículo 73 constitucional nos impone el deber de velar porque se cumpla la Constitución; los recursos son medios para defenderla, pero “don funestito” y comandantes se han pasado los fallos de los recursos y soberanía por donde han querido.

Solo nos queda ejercitar el derecho consagrado en el artículo 87 constitucional, sacándolos de la administración, enviándolos a prisión, y recuperando nuestro dinero.

acontecer educativo garcía flamenco