¿De qué sirve el profesor?

Por: Umberto Eco. Para: LA NACIÓN

¿En el alud de artículos sobre el matonismo en la escuela he leído un episodio que, dentro de la esfera de la violencia, no definiría precisamente al máximo de la impertinencia… pero que se trata, sin embargo, de una impertinencia significativa. Relataba que un estudiante, para provocar a un profesor, le había dicho: “Disculpe, pero en la época de Internet, usted, ¿para qué sirve?”

El estudiante decía una verdad a medias, que, entre otros, los mismos profesores dicen desde hace por lo menos veinte años, y es que antes la escuela debía transmitir por cierto formación pero sobre todo nociones, desde las tablas en la primaria, cuál era la capital de Madagascar en la escuela media hasta los hechos de la guerra de los treinta años en la secundaria. Con la aparición, no digo de Internet, sino de la televisión e incluso de la radio, y hasta con la del cine, gran parte de estas nociones empezaron a ser absorbidas por los niños en la esfera de la vida extraescolar.

De pequeño, mi padre no sabía que Hiroshima quedaba en Japón, que existía Guadalcanal, tenía una idea imprecisa de Dresde y sólo sabía de la India lo que había leído en Salgari. Yo, que soy de la época de la guerra, aprendí esas cosas de la radio y las noticias cotidianas, mientras que mis hijos han visto en la televisión los fiordos noruegos, el desierto de Gobi, cómo las abejas polinizan las flores, cómo era un Tyrannosaurus rex y finalmente un niño de hoy lo sabe todo sobre el ozono, sobre los koalas, sobre Irak y sobre Afganistán. Tal vez, un niño de hoy no sepa qué son exactamente las células madre, pero las ha escuchado nombrar, mientras que en mi época de eso no hablaba siquiera la profesora de ciencias naturales. Entonces, ¿de qué sirven hoy los profesores?

He dicho que el estudiante dijo una verdad a medias, porque ante todo un docente, además de informar, debe formar. Lo que hace que una clase sea una buena clase no es que se transmitan datos y datos, sino que se establezca un diálogo constante, una confrontación de opiniones, una discusión sobre lo que se aprende en la escuela y lo que viene de afuera. Es cierto que lo que ocurre en Irak lo dice la televisión, pero por qué algo ocurre siempre ahí, desde la época de la civilización mesopotámica, y no en Groenlandia, es algo que sólo lo puede decir la escuela. Y si alguien objetase que a veces también hay personas autorizadas en Porta a Porta (programa televisivo italiano de análisis de temas de actualidad), es la escuela quien debe discutir Porta a Porta. Los medios de difusión masivos informan sobre muchas cosas y también transmiten valores, pero la escuela debe saber discutir la manera en la que los transmiten, y evaluar el tono y la fuerza de argumentación de lo que aparecen en diarios, revistas y televisión. Y además, hace falta verificar la información que transmiten los medios: por ejemplo, ¿quién sino un docente puede corregir la pronunciación errónea del inglés que cada uno cree haber aprendido de la televisión?

Pero el estudiante no le estaba diciendo al profesor que ya no lo necesitaba porque ahora existían la radio y la televisión para decirle dónde está Tombuctú o lo que se discute sobre la fusión fría, es decir, no le estaba diciendo que su rol era cuestionado por discursos aislados, que circulan de manera casual y desordenado cada día en diversos medios -que sepamos mucho sobre Irak y poco sobre Siria depende de la buena o mala voluntad de Bush. El estudiante estaba diciéndole que hoy existe Internet, la Gran Madre de todas las enciclopedias, donde se puede encontrar Siria, la fusión fría, la guerra de los treinta años y la discusión infinita sobre el más alto de los números impares. Le estaba diciendo que la información que Internet pone a su disposición es inmensamente más amplia e incluso más profunda que aquella de la que dispone el profesor. Y omitía un punto importante: que Internet le dice “casi todo”, salvo cómo buscar, filtrar, seleccionar, aceptar o rechazar toda esa información.

Almacenar nueva información, cuando se tiene buena memoria, es algo de lo que todo el mundo es capaz. Pero decidir qué es lo que vale la pena recordar y qué no es un arte sutil. Esa es la diferencia entre los que han cursado estudios regularmente (aunque sea mal) y los autodidactas (aunque sean geniales).

El problema dramático es que por cierto a veces ni siquiera el profesor sabe enseñar el arte de la selección, al menos no en cada capítulo del saber. Pero por lo menos sabe que debería saberlo, y si no sabe dar instrucciones precisas sobre cómo seleccionar, por lo menos puede ofrecerse como ejemplo, mostrando a alguien que se esfuerza por comparar y juzgar cada vez todo aquello que Internet pone a su disposición. Y también puede poner cotidianamente en escena el intento de reorganizar sistemáticamente lo que Internet le transmite en orden alfabético, diciendo que existen Tamerlán y monocotiledóneas pero no la relación sistemática entre estas dos nociones.

El sentido de esa relación sólo puede ofrecerlo la escuela, y si no sabe cómo tendrá que equiparse para hacerlo. Si no es así, las tres I de Internet, Inglés e Instrucción seguirán siendo solamente la primera parte de un rebuzno de asno que no asciende al cielo. .

(Traducción: Mirta Rosenberg) La Nacion/L’Espresso (Distributed by The New York Times Syndicate)

Acontecer Educativo

Tablets en educación: hacer deberes con ellas ya no es cosa del futuro

Vía:  

@maberalv

La educación, al igual que otros ámbitos de nuestra vida diaria, está sufriendo una profunda transformación con la llegada de los nuevos dispositivos móviles. Y es que el uso de las tablets en educación ha dejado de ser una utopía, para convertirse poco a poco en una realidad en los centros educativos.

¿Será posible que los niños del futuro abandonen las pesadas mochilas cargadas de libros y cuadernos, para llevar una tablet al colegio o instituto? La introducción de estos dispositivosen los centros está siendo bien recibida por docentes y alumnado, que ven nuevas posibilidades para mejorar el aprendizaje y la enseñanza.

Tablets en educación

Aprender desde la tablet, una posibilidad cada vez más cercana

El uso de tablets en educación permite un aprendizaje mucho más interactivo por parte de los estudiantes. Y es que algunas investigaciones reflejadas en esta noticia en Mashable, apuntan a que el impacto de esta tecnología digital en las aulas permitirá el desarrollo de aplicaciones educativas especializadas.

Tablets en educación¿Harán los niños del futuro los deberes en estos novedosos dispositivos? ¿O su utilización puede permitir ya un aprendizaje más cercano, ameno y divertido? El uso de tablets en educación es un hecho, pero su relevancia para estudiar y realizar ejercicios aún sigue creciendo poco a poco.

Sin embargo, existen aplicaciones, como The Human Body Appque han abierto el camino para que, en un futuro no demasiado lejano, los más jóvenes puedan estudiar gracias a las tablets. En particular, esta app permite explorar la anatomía del cuerpo humano, y su desarrollo fue premiado por Apple en 2011, al considerarla como una de las mejores aplicaciones educativas del momento.

Tablets en educaciónMathBoard sigue el camino iniciado por la anterior app, y podría ayudar a que el aprendizaje de las matemáticas fuera más ameno. Todo un reto en una materia educativa que cuesta esfuerzos a muchos estudiantes, que podrían ver en las aplicaciones de las tablets una ayuda complementaria al trabajo de sus profesores.

Por otra parte, la enseñanza de idiomas también podría verse auxiliada por el desarrollo de novedosas aplicaciones educativas. Así lo ha entendido el propio British Council, con un innovador abanico de aplicaciones que harán la delicia de aquellos que quieran aprender o mejorar su conocimiento de una lengua extranjera.

Tablets en educaciónPara terminar, no podríamos olvidarnos mencionar que el uso de las tablets en educación no sólo serviría para estudiar de manera más eficiente, sino que podría ayudarnos a planificar mejor los deberes y actividades de los más pequeños. Esa es la idea de myHomework Student Planner, disponible en Google Play y para dispositivos iOS.

El uso de las tablets en educación, lejos de ser una utopía, irrumpe cada vez con más fuerza en nuestros centros educativos. Ojalá que la utilización de estos dispositivos y el desarrollo de aplicaciones educativas especializadas complementen la inestimable labor diaria de miles de docentes, y que su impacto suponga una ayuda para el estudio de los más pequeños y el apoyo que reciben día a día por parte de sus familias.

Imágenes | Brad Flickinger (Flickr), Brad Flickinger II (Flickr)

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10 aplicaciones imprescindibles en educación

La entrada de la tecnología a las aulas nos abre un mundo de posibilidades que facilita la labor docente y puede contribuir a dinamizar los métodos de aprendizaje. Padres y profesores deben aprovechar las nuevas oportunidades de aprendizaje que nos brinda el universo tecnológico, para ello hemos seleccionado algunas de las aplicaciones más interesantes para trabajar en el aula y fuera de ella.

DRAE: La aplicación oficial del Diccionario de la Real Academia Española con todas las entradas que podemos encontrar en su versión en línea puedes descargarla en sistemas operativos Android e iOS y es completamente gratuita.

Voxy: Es una aplicación que tiene por objetivo la enseñanza del inglés basada en los gustos y actividades del usuario, es muy completa y contiene temas musicales y noticias de actualidad. Está disponible para Android e iOS y también es gratuita.

Pupitre: Es una aplicación diseñada para iPad. Está dirigida a niños de 3 a 8 años y presenta una interfaz divertida con todas las herramientas de las que los niños disponen en clase (gomas de borrar, lápices de colores…) y permite trabajar distintas habilidades como la construcción de oraciones o la lectura. Es gratuita aunque la ampliación cuesta 0.89 euros.

In Class: Diseñada para el sistema operativo iOS, es una excelente herramienta deorganización y gestión de notas y horarios escolares. Además, es compatible con audios, vídeos y fotografía. Gratuita.

TED Mobile: Todas las charlas de algunas de las personas más influyentes del mundo ahora en el móvil. Aunque esta aplicación está destinada los niveles más avanzados de la educación secundaria contiene una gran cantidad de información de todos los temas tratados en las conferencias y es un banco de vídeos de incalculable valor. Disponible tanto paraAndroid como para iOS

Stack de countries: Esta aplicación es perfecta para ayudar a los más pequeños a descubrir y ubicar todos los países del globo. Con una presentación muy divertida invita a los más pequeños a jugar con las fronteras y las capitales. Muy recomendable pero presenta varios inconvenientes: está en inglés y sólo disponible por 1.99 $ para dispositivos con sistema operativo iOS.

Mathboard: Las matemáticas nunca habían sido tan fáciles. Esta aplicación para todos los niveles dispone de cientos de ejercicios, desde los elementales hasta los más complejos. Una de sus grandes ventajas es que los problemas planteados disponen de sus correspondientes soluciones. Está disponible para iOS y Android.

Penultimate: Una aplicación diseñada para iPad que permite escribir a mano en el dispositivo, permite dibujar sobre imágenes o en un una página en blanco. Su precio es de 0.89 euros. Tiene su equivalente en Android, llamado PenSupremacy, que está disponible por 1.13 euros.

 Dropbox: Es un servicio de almacenamiento en la nube que permite disponer de los datos que tú quieras en los dispositivos en los que tengas instalada la aplicación. Permite a los alumnos compartir información y trabajos y a los profesores almacenar apuntes o facilitar al alumno el acceso a contenidos. Se puede descargar para iOS y Android. Es completamente gratuita.

Teacher kit: Una aplicación gratuita para iPhone que permite al profesor organizar clases y estudiantes, poner notas y realizar anotaciones. Además, es gratuita. Tiene su equivalente para sistemas operativos Android: Teacher Aide Pro, prácticamente con las mismas funciones pero de pago (6.99 euros)

Fuente: beatriz.jimenez
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El 6% para educación

Por Juan Valiente

Estamos en plena campaña electoral y los candidatos se llenan la boca de promesas. Una de las que nunca falta es la promesa por una mejor educación. Todos hablan de su importancia para el desarrollo personal y del país. Todos mencionan que sin una educación de calidad estamos condenados al fracaso, pero no se animan a garantizar los recursos que se necesitan para lograr los prometidos resultados a lo largo de al menos veinte años.

Ya estamos hartos de promesas vacías. Nos estamos quedando atrás como país. La mayoría de los indicadores del estado de la educación nos colocan muy por debajo del promedio americano. Seguimos soñando con el desarrollo económico y social, pero no estamos dispuestos a tomar las medidas necesarias para lograrlo. En los discursos nos comparamos con otros países, pero no decidimos aprender de sus modelos de desarrollo y de la importancia del respeto a la institucionalidad y libertades. Soñamos con un mejor El Salvador, pero no posibilitamos que la mayoría de compatriotas opten a un mejor trabajo. Mano de obra barata cultiva pobreza y estancamiento.

Desde hace años instituciones de todos los sabores han insistido en lo crucial de la inversión pública en educación para el desarrollo de un país. Entre ellas encontramos instituciones nacionales e internacionales como las Naciones Unidas en sus distintas acepciones (como CEPAL, UNICEF y PNUD), el Programa de Promoción de la Reforma Educativa en América Latina y el Caribe (PREAL), FUSADES y FIECA. Llegar a realidades educativas como once años de escolaridad no se logra fácilmente y para hacerlo con calidad no se trata únicamente de niveles de inversión. Sin embargo, sin los recursos mínimos nada lograremos.

Expertos consultores y miembros de PREAL han presentado en el pasado cuatro recomendaciones como fundamentales para responder a los desafíos de nuestros sistemas educativos: la comunidad educativa como un todo debe ser responsable de la administración de instituciones educativas públicas; la inversión pública en educación debe aumentar al menos a un 5% del PIB con énfasis en educación básica y secundaria; debe profesionalizarse la carrera docente con salarios dignos y sistemas de incentivos vinculados a logros educativos, y debemos tener estándares comunes y sistemas de evaluación que nos permitan como región controlar nuestro avance.

Para nuestro país, El Salvador, ya es tarde, especialmente después del retroceso que hemos tenido comparando los resultados actuales con los del 2008. Se han perdido 44 posiciones en el indicador “Doing Business” del Banco Mundial, 22 en el Índice de Competitividad del Foro Económico Mundial, 17 en el Grado de Libertad Económica de la “Heritage Foundation”, 16 en el Índice de la Percepción de la Corrupción de Transparencia Internacional, 4 en el Índice de Desarrollo Humano de Naciones Unidas, 9 en el Ambiente para Hacer Negocios de FORBES y 17 en la Marca País según “Future Brand”.

¡Cuánto hemos perdido! Grave, pero rescatable. Debemos tomar medidas urgentes que nos permitan avanzar más rápidamente. Lo invertido actualmente no está acorde a las necesidades y no se invierte en lo fundamental. No lograremos avanzar únicamente con paquetes escolares, alimentos y alfabetización. Tenemos que atraer primero a las personas más calificadas para la profesión docente y compensarlas adecuadamente. Tenemos que garantizar los espacios físicos propicios para el aprendizaje y la enseñanza. Tenemos que evaluarnos periódicamente dentro y fuera del país sin perder los esfuerzos realizados con las pruebas internacionales.

Una medida es pedir a todos los partidos políticos y a sus candidatos que se dejen de tanta charla y que aprueben en la Asamblea Legislativa una ley que obligue a una inversión mínima del 6% sobre el PIB esperado. El 6% nos ayudará a movernos en la dirección correcta. Señores candidatos, señores diputados, en sus manos queda esta propuesta.

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Escolaridad e ideología…

Oscar picardo

Por Óscar Picardo Joao

Estudios internacionales (E. Vélez) señalan que cada año de escolaridad promedio puede representar más o menos un 10 % de ingresos al salario; asimismo, la escolaridad promedio de una nación representa un importante indicador para la inversión extranjera. En la actualidad, la escolaridad promedio de El Salvador nos indica que tenemos sexto grado, un dato muy bajo para pensar en inversión extranjera sofisticada o en empresas de valor agregado tecnológico.

Más allá de esta realidad y con números fríos, sabemos que de cada 100 niños que terminan el segundo ciclo de educación básica (sexto grado), solo 35 se graduarán de bachiller (¡¡¡perdemos 65 estudiantes!!!), y la historia se sigue decantando… Posiblemente solo 15 de estos 35 ingresen a la universidad, y quizás se gradúen cerca de siete u ocho, y dos o tres de cada 100 puedan hacer un posgrado…

A la base de esta realidad estática sostenida por gobiernos de derecha e izquierda observamos que no hay cambios en la cantidad y menos en la calidad; la inversión en educación –como parámetro– se mantiene en un rango cercano al 3 % del PIB en los últimos 20 años –de ARENA y del FMLN–; a pesar de los incrementos presupuestarios anuales el gasto anual promedio por alumno también está estático ($167.12 en parvularia en 2001 contra $270.70 en 2010; $277.21 en básica en 2001 contra $341.57 en 2010; y $506.97 en media en 2001 contra $469.88 en 2010).

Todo indica que el crecimiento presupuestario lo sigue absorbiendo salarios, y los limitados recursos que quedan disponibles para ideas y proyectos alternativos de calidad, de $30 a $80 millones, ahora se van al programa de útiles, uniformes y zapatos, que ya vino para quedarse, que no tendrá ningún impacto y que en lugar de focalizar se ha hecho censal.

Como hemos insistido en otras oportunidades, necesitamos políticas educativas de Estado –y no solo de gobierno—; además acuerdos nacionales de largo plazo y una mesa coordinada de cooperantes con compromisos y visión estratégica alineada; no es posible que en cada quinquenio cambie todo y que, además, por la típica complacencia pro gubernamental los cooperantes acompañen las ocurrencias cambiando también las prioridades; en efecto, hemos tenido modas increíbles, primero educación básica (los noventa con USAID y BIRF), una década más tarde educación media técnica y superior (Unión Europea y BID), luego primera infancia, y así vamos gastando cientos de millones de dólares sin medir el costo-beneficio ni la tasa de retorno.

El sistema educativo no se debe regir por códigos ideológicos ni al son de la partidocracia de la derecha o la izquierda; los niños y jóvenes son el futuro, y a ellos le cambiamos el mapa para navegar cada cinco años sin que se den cuenta; no les damos las herramientas para competir y producir, la brecha digital es abismal, los preparamos con un modelo preindustrial para luego lanzarlos a la sociedad de la información y a la economía del conocimiento.

Con esta frustración las cartas están echadas para que emigren o terminen en las pandillas, y este producto tiene nombre y apellido…

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Cómo educar a un niño zurdo en un mundo hecho para diestros

La educación de un niño zurdo no tiene por qué ser distinta a la de un niño diestro. Lo único que pueden hacer los padres en el primer caso es apoyar, comprender, y colaborar en gran medida para que sea más fácil para su hijo zurdo desenvolverse en un mundo pensado y diseñado para personas diestras. En nuestra vida diaria la mayoría de las actividades está orientada a una sociedad de diestros. El ratón y el teclado del ordenador, la cuerda del reloj, las palas de las sillas del colegio, y un montón de cosas más.

La zurdera no es un problema. El problema reside solamente en asegurar la comodidad de los niños zurdos, evitando así su frustración o que se sientan discriminados.

Niños zurdos
Educar a niños zurdos
Los padres juegan un gran papel en este sentido. En casa, ellos pueden ayudar a su hijo zurdo a abrocharse los cordones de los zapatos, por ejemplo, sentándose frente a él e ir guiándolo como se tratara de una imagen reflexionada en un espejo. La paciencia y la comprensión son ingredientes básicos en la educación. En el colegio, los profesores deben ser informados de la zurdera de un niño desde el principio, para que puedan prestarles la atención que necesitan, y determinar algunos cambios para una mejor comodidad para el niño, como por ejemplo, sentarlo al lado izquierdo de los pupitres dobles o junto a otro niño zurdo para evitar que su codo moleste al compañero diestro, o sentarle al lado derecho de la clase en relación a la pizarra para que pueda ver la escritura del profesor desde el mismo ángulo que él mira su escritura sobre el papel. Medidas como estas atenúan las dificultades del niño zurdo.

Adaptación de un niño zurdo a un mundo diestro
Va a depender de la edad y del nivel de aprendizaje en que se encuentre el niño. Pero lo más importante que debe enseñarle un padre a su hijo zurdo es la capacidad de adaptarse a un mundo hecho para diestros. Y esa es la mayor ventaja que poseen la mayoría de los zurdos sobre de sus iguales diestros. Pero si no es posible lograr buenos resultados debido a que las herramientas para diestros no lo permiten, existen otras alternativas. Cada día existen tiendas especializadas que venden todo tipo de herramientas, desde reglas, sacapuntas y cuadernos hasta tijeras, apropiados para los niños zurdos.

Dificultades que enfrentan los niños zurdos
Es muy importante que un niño zurdo sepa porque es zurdo y que otros niños también lo son, ya que eso le defenderá delante de una situación difícil. Algunos padres se preocupan cuando su hijo se inclina por la mano izquierda, por consideraren la zurdera como un trastorno de aprendizaje. Claro que un niño zurdo tendrá problemas para integrarse a la escritura, pero la dificultad residirá apenas al principio. No existen razones para pensar que la zurdera es un trastorno ni de aprendizaje, ni de lenguaje o inteligencia. Tampoco es síntoma de destreza. Los zurdos son tan hábiles como los diestros, desde cuando usen su mano preferida.

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30 formas de promover la creatividad en el aula

Por: Innovacion.cl

En los últimos tiempos, ha habido una mayor aceptación de la valoración de la creatividad. Una charla en TED en 2003 pronunciada por Sir Ken Robinson sobre esta cuestión llegó a más de 5 millones de espectadores. En su reflexión, propuso que nuestros sistemas escolares actuales reprimen la creatividad y que nuestro modelo actual deja poco espacio para el pensamiento divergente.

Gran parte de la responsabilidad de esa falta de creatividad, y por lo tanto de innovación, se encuentra en nuestros sistemas educativos tradicionales. Estos sistemas educativos se basan en enseñar la respuesta correcta. Por el contrario, necesitamos un modelo de pensamiento más innovador.

Desde el blog Innovation Excellence, se preguntan ¿De qué formas podemos, como educadores, se puede fomentar la creatividad en las aulas? Acá, 30 formas de lograrlo:

1. Asumir la creatividad como parte del aprendizaje. Crear un aula que reconoce la creatividad. Es posible diseñar premios o exponer tablones de anuncios para mostrar diferentes maneras de resolver un problema, o soluciones creativas a un escenario del mundo real.

2. Utilizar las estrategias más eficaces. Los enfoques más exitosos utilizan artes creativas, programas de formación con base en criterios de comunicación, o se basaron en el programa de formación Osborn-Parnes. En suma, los programas que incorporan el funcionamiento cognitivo y emocional tienen más éxito.

3. Pensar en la creatividad como en una habilidad. Al igual que el ingenio y la inventiva, no es tanto un rasgo natural como una competencia que puede ser enseñada. El trabajo como educador se convierte en encontrar maneras de fomentar su uso y dividirlo en conjuntos de habilidades más pequeños.

4. Participar o crear un programa de desarrollo de habilidades creativas. Los programas como Odisea de la Mente y Thinkquest reúnen a estudiantes de todo el mundo para competir en el diseño de soluciones creativas.

5. Utilizar conexiones emocionales. La investigación sugiere que la mejor formación de la creatividad se encuentra en las emociones del alumno. En los “ángeles Odyssey”, los estudiantes que juegan en el programa pueden idear una solución para ayudar a su comunidad local, tal como ayudar a los jóvenes sin hogar.

6. Utilizar un modelo creatividad. El modelo de Osborne-Parnes es el más antiguo y el más ampliamente aceptado. A menudo se utiliza en las escuelas de negocios. Para llegar a las ideas que resuelven el problema hay dos fases: una divergente, de pensamiento fluido, con vistas a generar el mayor número de ideas y otra convergente, para seleccionar y reducir las ideas que nos parecen mejores. Este proceso consta de seis fases.

7. Considerar cómo su clase utiliza el pensamiento divergente y convergente. El pensamiento divergente considera que una persona puede utilizar distintos métodos para abordar un problema. Se requiere el uso de la asociación y de una multiplicidad de pensamiento. Debemos diseñar tareas y trabajos que consideran ambos tipos de modelos de pensamiento.

8. La creatividad florece en un “entorno propicio”. El pensamiento creativo tiene que ser compartido y validado por otros en un ambiente social de apoyo. El investigador Csikszentmihalyi (1996) acuñó este término para explicar la importancia de la aceptación por los demás. Otros consideran que la forma es crear comunidades que fomenten la creatividad social para resolver problemas.

9. Tener en cuenta todos los debates y discusiones. Usted sabe que los estudiantes, a menudo, formulan preguntas fuera del tema y contenido de la clase. Debemos comprometernos con esas preguntas estableciendo un momento para responderlas, validando la creatividad de cada una de ellas.

10. Ver la creatividad bajo un prisma positivo. Investigaciones sugieren ver la creatividad de forma negativa. Si estamos enseñando creatividad, tenemos que aceptarla también. Premie a los estudiantes que piensan en la solución de forma diferente mediante el reconocimiento de sus esfuerzos.

11. Probar un modelo de incubadora. E. Paul Torrance ha diseñado este modelo de tres etapas:

  • Aumentar la anticipación: Hacer conexiones entre el aula y la vida real de los estudiantes.
  • Profundizar Expectativas: Afrontrar el plan de estudios de nuevas maneras. Mantenerse en marcha: Continuar con el pensamiento más allá de la lección o clase.

12. Utilizar un artefacto cultural. La investigación de la psicología social experimental constata que los artefactos pueden mejorar la percepción de los problemas. Considere el uso de un objeto ordinario, como una bombilla de luz, que permita a los estudiantes pensar en un período de tiempo determinado.

13. Afirmar la libertad de expresión. El ambiente del aula debe ser un lugar donde los estudiantes se sienten libres para compartir nuevas ideas.

14. Estar familiarizado con el saber convencional. Conocerlo por dentro y por fuera ayuda a encontrar soluciones creativas para acercarse a una lección. Los profesores pueden adaptar y trabajar dentro del marco actual.

15. Reunir recursos externos. Hay algunos grandes recursos para leer relacionados con la creatividad.

16. Dejar espacio para los errores. Sir Ken Robinson lo dijo mejor cuando afirmó: “Si no estás dispuesto a estar equivocado, nunca llegarás a nada original”.

17. Dejar espacio para la creatividad. Diseñar algún espacio en las aulas para la exploración, como una mesa pensar, una dramatización, una mesa de dibujo, o un espacio para que los grupos discutan ideas.

18. Dar a los estudiantes tiempo para hacer preguntas. Organizaciones sugieren a los maestros que den oportunidades a los estudiantes para hacer preguntas. Intencionalmente deben diseñarse lecciones que permitan preguntas y exploraciones.

19. La creatividad genera confianza. Los estudiantes se apropian de su propio aprendizaje. Piense en las maneras en que los estudiantes pueden diseñar un proyecto y, especialmente, crear una exposición de sus resultados.

20. Animar la curiosidad. Considere lo que es importante para los estudiantes. Los intereses de sus estudiantes son un buen lugar para empezar a impulsar su propio pensamiento. El estudiante encuentra la inspiración en su mundo.

21. La estructura es esencial. Investigaciones sugieren que la enseñanza de la creatividad es mejor con una estructura clara. Considere aquello que debe acompañar a los objetivos del currículo estándar.

22. Debe analizarse un modelo de creatividad que esté funcionando. Visite una clase creativa o analice un vídeo sobre cómo funciona un aula creativa. El “Caso de la Creatividad en la Escuela” es un excelente video que los educadores pueden analizar para ver cómo la creatividad puede jugar un papel en el aula.

23. Tener en cuenta la labor de los expertos. Sir Ken Robinson es un experto reconocido en creatividad y en innovación. Sus libros y charlas TED son buenos lugares para generar ideas pedagógicas.

24. Explorar diferentes culturas. La cultura es un excelente vehículo para inspirar el pensamiento creativo. En “Imaginando Sombreros y Turbantes de colores” el Dr. Kirpal Singh discute cómo los contextos culturales son fundamentales para los esfuerzos creativos.

25. Encontrar maneras de incorporar e integrar arte, música y cultura. Un informe de la Comisión Europea considera que la creatividad es una fuerza central que da forma a nuestra cultura. Con los nuevos tiempos en que vivimos, el informe sugiere que la sociedad se enriquece con la creatividad basada en la creación cultural.

26. Utilizar un modelo de pensamiento creativo basado en la colaboración para resolver problemas en el aula. Por ejemplo, leer un párrafo y abrir una discusión de grupo sobre una lista de preguntas. La resolución colaborativa de problemas se está imponiendo rápidamente.

27. Diseñar lecciones multidisciplinares cuando sea posible. Al enseñar geometría, se puede utilizar el arte.

28. El aprovechamiento de las inteligencias múltiples es otra clave. La creatividad requiere que usemos diferentes partes de nuestro cerebro. Permitamos a los estudiantes que usen sus fortalezas para encontrar nuevas formas de abordar un tema o resolver un problema. Podemos sorprendernos con lo que ocurre.

29. Comprender que la creatividad es importante para el futuro de los estudiantes en el mercado laboral. Estimaciones señalan que el 60% de los estudiantes ingleses trabajarán en empleos que aún no se han creado. En el mercado actual, los estudiantes en gran parte deben ser innovadores y crear sus propios puestos de trabajo. Los profesores deben enfocar sus enseñanzas en habilidades particulares o de un conjunto de comportamientos, en lugar de preparar a los estudiantes para carreras específicas.

30. Enseñar habilidades creativas de forma explícita. Habilidades creativas no son sólo buenas ideas, se trata de tener los conocimientos necesarios para hacer que las buena ideas aparezcan. Las habilidades creativas deben incluir cinco áreas principales: La imaginación; Disciplina y automotivación; Flexibilidad; Colaboración; Dar responsabilidad

Los profesores son el verdadero motor detrás del pensamiento creativo en nuestras escuelas. Si nuestras escuelas se están quedando atrás, tenemos que ser las mentes creativas que impulsan a nuestros estudiantes, ser curiosos y buscar nuevas respuestas.

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