LOS TRES GRANDES MAESTROS FUNDADORES DEL COLEGIO GARCÍA FLAMENCO

Lo calidad educativa que antes era un sueño, hoy es real, esto gracias a tres grandes Maestros Salvadoreños que decidieron iniciar una travesía por el mundo maravilloso de la formación, en el cual no basta con saber, es más importante enseñar.

Los maestros: Rubén H. Dimas, Salvador Cañas y Francisco Morán sabían la importancia de saber fertilizar con sabiduría un semillero de conocimientos, hoy, fecha en que se celebra El Día del Maestro, se les recuerda con mucho cariño.

Rubén H. Dimas

Nació el 27 de marzo de 1898. Realizó sus estudios de Educación Primaria y Primer Curso en el Colegio San Agustín de esta capital, e ingresó posteriormente a la Sección Normal de la Escuela Goicochea en donde recibió el título de maestro en el año de 1913. Inició su actividad laboral en enero de 1914, en la Escuela Padre Delgado, donde se distinguió por su dedicación, entusiasmo y competencia en el ejercicio del magisterio.

Finalizando el año de 1922, el país fue conmovido por una de las campañas políticas más exaltadas de su historia, en la que Don Rubén tomó parte muy activa como orador. El Sub-Secretario de Educación en el Gobierno, que se inauguró el 1 de marzo de 1923, lo llamó para un cargo distinguido en esa cartera de Estado, pero Don Rubén, por dignidad y decoro, no aceptó tal nombramiento y se dedicó en ese año a dar clases en colegios particulares.

Al iniciarse 1924, en compañía de Don Francisco Morán y Don Salvador Cañas, fundó el Colegio García Flamenco, de brillante trayectoria en los anales de la educación del país.
A la caída del General Maximiliano Hernández Martínez, en mayo de 1944, Don Rubén H. Dimas fue llamado para desempeñarse como Sub-Secretario de Educación y a su iniciativa cobró vida el Escalafón Magisterial.

En diciembre de 1948, fue nombrado por el Consejo de Gobierno Revolucionario como Ministro de Educación, y en el poco tiempo que estuvo en el cargo fundó La Casa del Maestro, sueño acariciado por los maestros desde hacía más de 25 años; La Cooperativa del Magisterio Nacional; la Ciudad de los Niños en Santa Ana; la Escuela Normal Rural de Izalco; el Instituto Nacional Central de Señoritas en San Salvador; entre otros.

Retirado del Ministerio, volvió de lleno al Colegio García Flamenco para forjar una juventud promotora del desarrollo económico, social y cultural del país.

Don Rubén vivió cada día, apegado al cumplimiento del deber, formando generaciones de hombres y mujeres salvadoreños, hablándoles cotidianamente sobre el significado de los conceptos de patria, honor, dignidad y deber, pedestales de su vida como maestro, que fue alta, franca y sincera.

Se retiró del Colegio en 1980 y el 19 de julio de 1987 se le concedió el título de Director Emérito, como un reconocimiento a la dedicación de la mayor parte de su vida profesional a esta Institución.

El Maestro Dimas dejó de existir físicamente el 06 de marzo de 1991, legando al país una brillante huella educadora. Decir: “Colegio García Flamenco”, es evocar con respeto y veneración el nombre de Don Rubén H. Dimas.

Salvador Cañas

Nació el 20 de noviembre de 1898, en la ciudad de San Salvador.
En la docencia y las letras nacionales, el nombre de Don Salvador Cañas constituye siempre un hito de referencia, pues tanto en uno como en otro campo, el maestro y el escritor dejaron la rectitud de su paso, marcando una ruta luminosa en el desarrollo de ambas disciplinas.
Don Salvador Cañas egresó de la Sección Normal anexa a la Escuela Superior Goicochea, en 1913, en la misma promoción de Don Rubén H. Dimas.

Inició su trayectoria magisterial en 1914, en la Escuela Padre Delgado; después otros centros como el Liceo Salvadoreño, recibieron la influencia de su palabra bienhechora, fogosa, dinámica y conocedora. En 1924 junto a los maestros Dimas y Morán, puso los cimientos morales, espirituales e intelectuales de lo que sería con el tiempo el Colegio García Flamenco, en el que se desempeñó como Codirector y Catedrático de Castellano.

Escritor de varias facetas, en las letras se inicia desde la revista “Espiral”, fundada en 1921 por los escritores Miguel Ángel Chacón, Julio Enrique Ávila, Enrique Lardé y otros valores representativos de nuestra literatura. De su obra sobresale su labor orientadora en su Cátedra de Literatura y Castellano, forjando el gusto literario y la vocación de muchos escritores y periodistas. Gracias a su sabia conducción, estos nuevos talentos han puesto en alto las facultades desarrolladas y cultivadas por el inolvidable maestro que ocupó un sitial relevante en nuestras letras.

En los últimos años de su vida se desempeñó a la cabeza de la extinta Dirección General de Bellas Artes.

El querido Maestro falleció el 20 de mayo de 1960; más su presencia espiritual, vive siempre en este Colegio.

Francisco Morán

Don Francisco Morán se suma a la fundación del Colegio motivado por la necesidad de un desarrollo democrático del país, y poseído por los mismos ideales de sus dos compañeros: fundar un centro educativo destinado a establecer desde la educación las bases para un estado democrático con respeto por el orden, la legalidad y el más genuino civismo.
Fundada la Institución, las dotes de su carácter contribuyeron a formar aquellas primeras juventudes albergadas bajo las instalaciones del Colegio. Su vocación y su alta visión de educador se manifiestan y han dejado hondos surcos en la personalidad de sus estudiantes, hoy ciudadanos poseedores de grandes cualidades y principios.
Al cumplir el Colegio sus “Bodas de Plata”, el 21 de Enero de 1949, le ofrecieron un reconocimiento en “recuerdo y gratitud de las generaciones por él educadas”. A mediados de 1967, regresó al Colegio donde siguió dedicado a su misión hasta el año de 1969. En 1970, la escolaridad capitalina, lo eligió “Mi Maestro Favorito” en un concurso promovido por un periódico matutino, y ese año por razones de salud se retiró del Colegio.
Materialmente ausente, Don Francisco Morán, constituye espiritualmente una luz imperecedera que arderá devotamente en el historial de este centro de estudios y en el de la educación nacional, siempre difuminando su ejemplo de claro sembrador de lecciones de alto contenido intelectual, moral y humano.

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¿POR QUÉ CELEBRAMOS EL DÍA DEL PADRE?

El Día del Padre se celebra en muchos países y es recordado en todo el mundo en fechas muy distintas. La idea de celebrar el Día del padre surgió en el año 1910, y fue encabezada por Smart Dood, una estadounidense que intentaba, de alguna forma, hacer que el papel de los padres en la sociedad fuese destacado, especialmente de aquellos padres que, como el suyo, cumplían el rol de padre y madre, en la educación de sus hijos, desde la hora de levantarse hasta la hora de acostarse.

William Dodd, un veterano de la guerra civil estadounidense que enviudó al fallecer su esposa mientras daba a luz a su sexto hijo, se quedó sólo y sin apoyo al asumir la tarea de cuidar y educar a sus seis hijos en una granja al este del estado de Washington.

En razón de eso, Smart Dood vio en su padre un hombre valeroso, cariñoso y desinteresado, que había realizado todo tipo de sacrificios para sacar adelante a su familia. Al principio, ella intentó señalar el 5 junio, fecha del cumpleaños de su padre, como el día de fiesta por los padres, pero no encontró apoyo.

En 1915 el proyecto seguía firme y se sugirió que cada familia celebrase el día del padre con toda libertad. Así en 1972 que se oficializó el tercer domingo del mes de junio para brindar su homenaje a los padres. A partir de este instante, la celebración se extendió rápidamente a Europa, América Latina, Asia y África. Al principio, el Día del padre tenía carácter puramente familiar y no comercial.

No obstante, con el paso de los años, las tiendas empezaron a sacar partido del tema, a promover y vender productos especialmente dirigidos a los padres, lo que llamó la atención de muchos hijos agradecidos, que encontraron ahí una forma de expresar el afecto a sus padres por medio de un regalo.

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SEMANA DE LOS GATOS NEGROS 2015

La Semana de los Gatos Negros es un espacio cultural en el cual los estudiantes tienen la oportunidad de mostrar sus habilidades en las distintas materias y áreas de estudio: Teatro, música, inglés, declamación, ciencia, tecnología y muchas áreas más, son expuestas a través de distintos concursos entre la comunidad educativa, los docentes encargados de los concursos y el jurado son quienes califican a profundidad cada proyecto o presentación para dar los resultados finales. Los Alumnos involucrados son desde Parvularia hasta bachillerato.

Las actividades no solo involucran estudiantes, sino también a los padres de familia que dedican tiempo a las tareas encomendadas a sus hijos.

El momento esperado llega al medio día de cada jornada, cuando las autoridades del colegio encabezadas por el Director General Rutilio Iraheta Quijano hacen entrega de medallas y diplomas que reconocen a los ganadores de cada nivel.

El Colegio felicita a los primeros lugares y los insta a seguir luchando bajo un clima de calidad educativa, el cual es producto de un esfuerzo integrado por Docentes, Administrativos y Padres de Familia.

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